Hall of fame

Johnny Hodges

(Cambridge,  25 de julio de 1907 –  Nueva York, 11 de mayo de 1970)

Nació en Cambridge, aunque no el de Inglaterra, sino en un barrio de Massachusetts al norte de Estados Unidos, aunque se crió en Boston. Realmente se llamaba Cornelius, pero a ningún niño le gusta ese nombre, así que adoptó el nombre de su padre, Johnny, como Johnny Depp o Johnny Walker, el del wisky.

Sus primeros instrumentos fueron la batería y el piano, de la que su madre era una virtuosa. A pesar de ello, él tenía un talento natural para la música y aprendió de forma autodidacta. 

El “área de combate“ de Boston era un barrio plagado de locales de burlesque y “equivalentes” llamado así por los soldados que acudían para divertirse durante sus permisos. Cuando el joven (muchacho) Hodges empezó a tocar allí, a ocho dólares la noche, todavía necesitaba estar acompañado por un tutor al ser menor. Allí se celebraban las “tea daces” y “rent parties”, fiestas privadas en pisos con la excusa de recaudar dinero para ayudar a un amigo con el alquiler de su piso. En lugar de sistema de sonido tenían piano y pianista para meter decibelios a la reunión (y enfadar a los vecinos, suponemos). 

¿Has estado en alguna “tea party” de algún festival de swing? Seguro que no se bebía solamente té… Pues ahí tenemos otro término eufemístico para camuflar una fiesta (recuerda que estamos en tiempos de “ley seca” donde el consumo de alcohol está oficialmente prohibido). Así que en lugar de anunciar la “fiesta de la cerveza” podrían  anunciar la “tea party”, con pianista incluido.

Volvamos a nuestro amigo Johnny Hodges, graduándose en esa universidad de la calle y ganándose la vida en esas fiestas donde también aprendió a tocar el saxo. Por entonces Sidney Bechet lo vio en Boston y se quedó impresionado, animándole a seguir con el instrumento que lo haría famoso. Al principio comenzó con el saxo tenor, pero luego pasó al saxo alto.

Johnny Hodges y Lawrence Brown, Embajada de Turquía, Washington, D.C., 193x

Muchos lo sabéis pero os diremos que hay cuatro tipo de saxos.

  • Alto: es uno de los más comunes, y generalmente se empieza a aprender con este tipo de saxos.
  • Tenor: Tiene la boquilla retorcida, como el cuello de una víbora. Lester Young, nuestro primer protagonista fue el presidente de los saxos tenores.
  • Barítono: El más grandote y pesado, y a pesar de ello es con el que verás tocando a Lisa Simpson. Da un sonido más grave. Su afinación es de una octava por debajo de Mi bemol. 
  • Soprano: parece un clarinete, pero no lo es. El más agudo y de apariencia más pequeño y ligero (habitualmente  recto, aunque los hay curvados).

A mediados de los veinte él y su hermana deciden establecerse en la Gran Manzana, donde el joven Hodges va alternando contratos de una banda a otra (como la de Chick Webb).

El matrimonio musical de Hodges se produjo en noviembre de 1928 cuando se unió a la orquesta de Duke Ellington. Permaneció durante décadas en la banda de Ellington, siendo su más famoso y mejor pagado componente. Durante un intervalo de 1951 a 1955, probaría carrera en solitario, grabando con su propia banda, para comprobar que lo de ser “su propio jefe” no era lo suyo. Volvió a la orquesta de Duke Ellington que le recibió con los brazos abiertos.

Banda original de Duke Ellington. 14 miembros que incluye a Rex Stewart, el trombonista Lawrence Brown, el saxofonista Harry Carney y Johnny Hodges.
© Nara Archives

El “Duque” compuso varios temas dirigidos precisamente al lucimiento de Hodges. No tocaba tanto el saxo sino que cantaba a través de él. Una conjetura es que la banda de Ellington se ahorró contratar a un/a cantante porque la interpretación de Hodges de algunos temas llenaba el espacio emocional que habría ocupado una voz. Se puede decir que la banda de Duke Ellington cantaba a través del saxo de Johnny Hodges. Su tono con el saxofón fue su tarjeta de presentación, y lo usó tanto en baladas románticas, en temas exuberantes que mantuvieron a la banda arraigada a las salas de baile, como incluso cuando Ellington produjo obras sinfónicas del más alto nivel  y refinamiento  musical.

Hodges fue un gran intérprete en cualquier tempo pero en ritmos lentos supo modular su sonido como nadie más lo ha hecho. Tras escucharlo en el famoso concierto (1934) del Carnegie Hall, Benny Goodman definió a Hodges como “de lejos, el mejor saxo alto que jamás haya escuchado”. Su jefe dijo de él que “No era precisamente el más entretenido de los showmans ni la más imponente personalidad de la escena, pero su tono era tan bello que te hacía llorar”

Fue el más importante saxo alto eclipsado por su introvertida personalidad así como después por el genio de Charlie Parker, el padre del bebop que, desafortunadamente para Hodges, no solo creó una nueva escuela de jazz, sino que tocó el mismo instrumento que él. 

Rara vez aceptaba entrevistas y, por lo general, las interrumpía cuando lo hacía, levantándose y diciendo a los reporteros frustrados «Joven, tengo que irme». ¡Así cómo te vas a hacer famoso!

Era un hombre inescrutable, taciturno, tímido, y tranquilo, con una vida personal relativamente tranquila. Se casó con su segunda esposa, Edith “Cue” Hodges, en dos ceremonias separadas con veinticuatro años de diferencia. La primera, en 1944, en una ceremonia civil en Chicago, (porque sólo había que esperar veinticuatro horas); la ceremonia católica, ante la insistencia de su esposa, no se celebró hasta 1968  en Nueva York. Johnny no parece haber sido religioso, y su funeral se llevó a cabo en la Logia Masónica de Harlem.

Fruto de su matrimonio fueron dos hijos. Su hija Lornar y su hijo John, con quien tuvo una relación más estrecha y que tocaba la batería.

Johnny Hodges y Al Sears, Aquarium, New York, Nov. 1946

Usó al menos cuatro seudónimos para evitar restricciones contractuales y ganar dinero al actuar en álbumes de otros músicos. «Rabbit», «Jeep» “Little Caesar”, y «Squatty Roo». Su principal seudónimo “Rabbit” (conejo) puede deberse a la inexpresividad de su cara mientras tocaba, inexpresividad que contrastaba con el sonido sensual de su saxo, hasta tal punto en que se cuenta la anécdota de una dama que advirtió que “cada vez que escuchaba quería abrir la puerta de su dormitorio”. 

Benny Carter, Duke Ellington y Johnny Hodges en el Newport Jazz Festival, J6 de Julio de 1968 (Foto: Tom Copi/Michael Ochs Archives)

Su fallecimiento de un ataque al corazón en 1970 fue el preludio de la disolución de la misma orquesta de Ellington cuatro años después. 

Recientemente ha sido publicado un libro con la biografía de Johnny Hodges. Hemos pillado ideas y entrevistas con este escritor para escribir este artículo. El libro es: 

Como siempre te dejamos una lista de temas de Johny Hodges (o donde su saxofón tiene un papel relevante). Puedes fumar un puro, planear un asesinato, o recordar un amor no corrrespondido, mientras la escuchas.

Feliz semana.

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